
Ingredientes:
- (8 porciones)
- Para la base
- 200 g de galletas de vainilla
- 100 g de mantequilla derretida
- Para el relleno
- 300 g de turrón blando de Jijona
- 500 ml de crema de leche
- 250 ml de leche
- 100 g de queso crema
- 80 g de azúcar
- 10 g de gelatina sin sabor
- 50 ml de agua fría
- Para decorar
- Almendras tostadas picadas
- Trozos de turrón
- Chocolate rallado, opcional
Preparación Tarta de turrón navideño:
- Preparar la base: triturar las galletas hasta obtener migas finas. Mezclarlas con la mantequilla derretida y distribuirlas en la base de un molde desmontable de 22 cm. Presionar bien y refrigerar durante 20 minutos. Preparar el turrón: cortar el turrón en trozos pequeños para facilitar su integración.
- Calentar la mezcla: colocar en una olla la leche, la crema de leche, el queso crema, el azúcar y el turrón. Calentar a fuego medio-bajo, removiendo constantemente hasta que el turrón se disuelva y la mezcla quede homogénea. No dejar que hierva.
- Incorporar la gelatina: hidratar la gelatina con el agua fría durante 5 minutos. Disolverla suavemente y añadirla a la mezcla caliente, removiendo bien.
Montar la tarta: verter la preparación sobre la base de galletas y dejar que se enfríe a temperatura ambiente. Refrigerar: llevar al refrigerador durante al menos 6 horas, preferiblemente toda la noche, hasta que la tarta esté firme. - Decorar: desmoldar cuidadosamente y adornar con almendras tostadas, trocitos de turrón y chocolate rallado al gusto.
Servir: cortar en porciones y servir fría. - La tarta de turrón es un postre exquisito que destaca por su textura suave y cremosa, acompañado del inconfundible sabor de las almendras y la dulzura característica del turrón. Su base crujiente de galletas contrasta armoniosamente con el relleno delicado, creando una combinación de texturas irresistible.
- Es una preparación ideal para celebraciones, reuniones familiares y ocasiones especiales, especialmente durante las fiestas navideñas. Decorada con almendras tostadas y trocitos de turrón, ofrece una presentación elegante y apetitosa que conquista a los amantes de los postres tradicionales.








